Google Bombing: su terrible efecto en las marcas y personas públicas

Es posible que alguna vez hayas buscado tu nombre en Internet para ver que sale. Lo lógico es que si tienes redes sociales, sea estas las que aparezcan, también encontrarás noticias enlazadas si alguna vez has salido en prensa, o algún trabajo público que hicieras en la universidad. Esta práctica se le conoce como egosurfing, la cual ya hemos hablado de ella en nuestro blog.

Pero ¿Qué habría que buscar en Google para que, en las sugerencias de búsqueda, apareciera tu nombre o tu web?

Por ejemplo, si eres un experto en alguna temática o sector en concreto,  es posible que al buscar algo relacionado a eso, aparezcas.

El problema surge cuando Google sugiere tu nombre o tu sitio web cuando se escribe en el buscador algo negativo.  Esto sucede cuando una persona es víctima de Google Bombing.

¿Qué es Google bombing?

Es una técnica que consiste en forzar que aparezcan ciertas páginas web entre las primeras opciones de búsqueda de Google.

Objetivos principales del Google bombing

Suele haber dos objetivos principales:

  • Manipulación mediática. Con el objetivo de cambiar la imagen sobre una persona (generalmente personas con cierta influencia) o manchar su reputación.   
  • Campañas contra la competencia. De forma que tu empresa salga mejor posicionada en Google frente a tu competencia. Por ejemplo, con una campaña de reseñas negativas falsas.

¿Cómo se lleva a cabo el Google bombing?

Si el SEO busca posicionar de manera orgánica una web a través de palabras clave positivas, el Google Bombing es lo contrario, es decir vincular la web a palabras clave negativas.

Se crean enlaces no naturales de manera masiva mediante técnicas de spamdexing. Básicamente, se modifica el HTML adrede para que Google posicione ese resultado más arriba en las búsquedas.

Esta actividad no se detecta tan fácilmente, ya que Google no indexa de manera inmediata. Además, no es fácil llegar a las páginas web que los ha originado hasta que el contenido no esté indexado. Google necesita un tiempo para localizarlo. Este proceso puede durar días, semanas o, incluso, meses.

Una vez hecho, si la persona que lo ha hecho ha dejado un rastro, se podría encontrar el origen de la campaña.

A día de hoy, existen herramientas específicas para saber que se ha escrito sobre nosotros o marca. Y para desautorizar enlaces a nuestros sitios web.  

Problemas que surgen

Los buscadores no tienen responsabilidad sobre esto y, además, suele primar la libertad de expresión.

Aunque podemos detener que nuestra página se asocie a otra y que no se dirijan a ellas ciertos enlaces, no podemos actuar sobre su contenido. ¿Entonces qué podrían hacer las víctimas? ¿podrían actuar de forma legal? ¿qué responsabilidad tiene Google en todo esto?

Como hemos mencionado arriba, el buscador no se hace responsable. En ciertos casos, se puede encontrar el origen del ataque mediante herramientas SEO, contactar con el responsable de la web y pedir la retirada del contenido si atenta contra el derecho del tercero e incluso realizar acciones legales contra el autor.

Acciones para contrarrestar el Google bombing

Google para combatir estas malas prácticas altera el algoritmo de forma periódica. Además, las compañías afectadas suelen recurrir a agencias especializadas, que crean estrategias de contingencia. Del mismo modo, ayudan a prevenir, a las marcas, de futuras crisis que afecten a su reputación y su actividad.  

En resumen, con la técnica de Google bombing se persigue manipular y manchar la imagen de un personaje público o marca, a través de enlaces que se generan de manera masiva para, así, mostrar ciertas páginas en los primeros resultados de búsqueda asociados a palabras clave negativas. Los buscadores no tienen responsabilidad de esta práctica, aunque ha modificado el algoritmo para que sea difícil de llevarla a cabo.

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